
Los ministros de Energía del Grupo de los Siete (G-7) se congregaron en París para analizar medidas destinadas a estabilizar el mercado mundial del petróleo, ante la crisis derivada del conflicto en Medio Oriente. Francia, que ostenta la presidencia del bloque, informó que todas las opciones, incluida la posible liberación de reservas estratégicas de crudo, están siendo consideradas para garantizar el suministro energético global.
El anuncio ocurre luego de que los precios del petróleo experimentaran una volatilidad significativa, alcanzando máximos de casi 120 dólares por barril debido a la disminución de la producción y el bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave para el tránsito petrolero. No obstante, después de que el presidente estadounidense Donald Trump insinuara un posible fin próximo de la guerra, los precios descendieron abruptamente, ubicándose cerca de los 91 dólares por barril en la referencia Brent.
Roland Lescure, ministro de Finanzas francés, declaró que la reunión, realizada en las instalaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), tiene como objetivo evaluar la situación y que el G-7 está dispuesto a implementar cualquier medida necesaria para apoyar el suministro. Por su parte, Japón expresó su respaldo a una liberación coordinada de reservas, mientras que la AIE advirtió que el cierre del Estrecho ha impactado significativamente la producción, aumentando los riesgos para el mercado.
Aunque desde la administración estadounidense se ha mostrado escepticismo respecto a la necesidad de intervenir, la coordinación multilateral pretende mitigar la inflación generada por el incremento en los costos del combustible y lograr la reapertura de vías críticas para el tránsito petrolero. Además, la experiencia previa de la AIE en la gestión de reservas estratégicas —utilizadas en crisis anteriores como la Guerra del Golfo y conflictos en Libia— servirá de base para cualquier acción futura. Sin embargo, los expertos advierten que las reservas podrían cubrir sólo parcialmente las pérdidas de suministro actuales, dada la magnitud de la reducción en la producción de la región.


































































































