
La Mezcla Mexicana de Exportación alcanzó un precio de 75 dólares por barril, su valor más alto en 20 meses. Esta alza significativa, que representa un crecimiento diario del 7%, está vinculada directamente a la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente y la paralización del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, ruta vital para el transporte global de petróleo.
Según datos de Petróleos Mexicanos (Pemex), esta cotización representa un nivel no visto desde julio de 2024. El precio del crudo mexicano es crucial para las finanzas públicas del país, dado que cada dólar que sube o baja en el precio promedio anual del petróleo impacta en aproximadamente 10,700 millones de pesos, equivalentes a cerca de 604 millones de dólares, conforme a estimaciones oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
El gobierno mexicano proyecta para este año un precio promedio del petróleo alrededor de 55.3 dólares por barril. No obstante, la actual tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado elevada volatilidad en los mercados energéticos y financieros a nivel mundial. Por dicha razón, el Ejecutivo mexicano contempla otorgar subsidios a los combustibles en caso de que los precios se incrementen de forma abrupta y busca estrategias para mitigar el efecto inflacionario derivado de esta situación.
Expertos señalan que los recientes ataques con drones han elevado considerablemente el riesgo sobre la infraestructura petrolera en Oriente Medio, lo que puede desencadenar un alza sostenida en los precios. De prolongarse el conflicto, el crudo podría superar los 100 dólares por barril. Estos incrementos repercutirán en sectores diversos, desde la operatividad de centros de datos hasta el bolsillo de los consumidores finales en las estaciones de servicio.


































































































