
La productividad laboral en Estados Unidos registró un aumento anualizado del 2,8% en el cuarto trimestre, superando las expectativas y marcando el avance más importante en los últimos cinco años. Esta cifra refleja el esfuerzo de las empresas por mejorar la eficiencia y contener sus costos operativos. Los datos recientes revelados por la Oficina de Estadísticas Laborales también revisaron al alza el crecimiento del tercer trimestre, que pasó al 5,2%.
Este impulso en la productividad ha contribuido a moderar las presiones salariales en el mercado laboral, lo que coincide con la valoración de la Reserva Federal respecto a que el empleo ya no impulsa la inflación. Frente a los costos laborales, que constituyen el gasto mayoritario para muchas compañías, las organizaciones están apostando por tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial para incrementar la eficiencia, logrando con ello realizar contrataciones más contenidas.
Los costos laborales unitarios crecieron un 2,8% en el último trimestre tras dos periodos de disminución previa, mientras que la producción no agrícola ascendió un 2,6% anualizado. Aunque la economía ralentizó su crecimiento a final de año, esto estuvo vinculado en gran parte al cierre prolongado del gobierno federal, que provocó la mayor caída del gasto público desde 1972. No obstante, la inversión empresarial mantuvo un ritmo sólido.
Para el conjunto de 2025, la productividad total aumentó 2,2% y los costos laborales subieron 1,9%. Los economistas anticipan que la utilización creciente de tecnologías y los incentivos fiscales vigentes impulsarán una continua mejora en la eficiencia durante 2026. Además, informes complementarios indican estabilidad en el empleo y una moderada contratación, lo que apunta a un mercado laboral equilibrado para los meses venideros.


































































































