
Las recientes tensiones bélicas entre Estados Unidos, Israel e Irán han impactado negativamente al sector aéreo global, generando fluctuaciones significativas en las acciones de las aerolíneas y elevando los costos del combustible. Desde el inicio de los ataques la semana pasada, los mercados han manifestado preocupación por la posibilidad de que un conflicto prolongado interrumpa rutas aéreas vitales y encarezca el precio del petróleo.
El cierre de la mayor parte del espacio aéreo en Medio Oriente por el riesgo de causar daños a aeronaves ha provocado una significativa reducción en la actividad aérea en la región. Sin embargo, las autoridades han buscado acelerar la organización de vuelos para repatriar a miles de ciudadanos afectados. En Dubái, por ejemplo, los despegues se más que duplicaron en comparación con días previos, aunque aún permanecen por debajo de niveles habituales, en un aeropuerto clave que ha permanecido prácticamente inactivo desde el inicio del conflicto.
Este escenario ha provocado también interrupciones en el transporte de carga aérea, afectando la entrega de productos perecederos y piezas aeronáuticas. Paul Griffiths, director ejecutivo de Dubai Airports, reconoció la gravedad del contexto señalando que “los últimos días han sido sin precedentes”, pero aseguró que los equipos continúan trabajando de manera coordinada para manejar la situación con confianza.
En el mercado de valores, algunas aerolíneas han visto recuperarse parcialmente sus acciones, como es el caso de Cathay Pacific Airways, Qantas y Korean Air Lines, mientras otras como Japan Airlines experimentaron leves caídas. En China, las principales líneas aéreas evidenciaron pérdidas que oscilaron entre 1% y 4%. En Europa, compañías como Air France KLM registraron ligeras alzas, mientras que Lufthansa, British Airways e incluso Ryanair descendieron; esta última reportó un impacto de 58 millones de dólares en sus ganancias debido al conflicto. Expertos consultados destacan que las firmas asiáticas son particularmente vulnerables dada su exposición a la región y los efectos del aumento en los precios del combustible.


































































































