
En un contexto de crecientes tensiones internacionales que impactan el mercado petrolero, el gobierno mexicano evalúa aplicar un subsidio al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para evitar un incremento en el precio de los combustibles. Desde abril de 2025, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) decidió eliminar el subsidio que anteriormente beneficiaba a la gasolina regular y al diésel, medidas que podrían afectar el costo final de estos productos ante la reciente alza en el precio del petróleo provocada por el conflicto en Medio Oriente.
Claudia Sheinbaum, presidenta de la Ciudad de México, anunció que se buscará mitigar el impacto económico en los consumidores mediante una reducción en el IEPS aplicado a los combustibles, replicando la estrategia utilizada en 2022 durante la crisis energética derivada del conflicto entre Rusia y Ucrania. “Si aumenta el precio de la gasolina, ya sea por producción o importación, existe un mecanismo a través del IEPS para que el precio no se eleve en nuestro país”, explicó.
No obstante, expertos advierten que esta medida podría significar una merma considerable en los ingresos públicos provenientes del sector petrolero. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señala que activar subsidios en el IEPS podría disminuir los mayores ingresos generados por el aumento del precio del crudo.
Por otra parte, Ramses Pech, especialista en energía, enfatizó que la gasolina regular cuenta con un precio controlado en 24 pesos por litro, pero que esta protección no se extiende ni al diésel ni a la gasolina de alto octanaje, cuyo consumo es menor debido a sus elevados costos. Durante el último año, el gobierno otorgó estímulos al IEPS en ciertas semanas, aunque en el presente 2026 aún no se han registrado apoyos, evidenciando un posible cambio en la política para contener el impacto inflacionario en el país.


































































































