
Autoridades de Sonora, incluyendo la Fiscalía estatal, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Secretaría de Salud local, han reforzado la colaboración para esclarecer las ocho muertes ocurridas tras la aplicación de sueros vitaminados intravenosos en la entidad. Desde el inicio de las investigaciones hace una semana, se trabaja en el análisis de muestras de tejidos y sustancias involucradas, aunque hasta ahora no se han revelado resultados definitivos.
En una reunión interinstitucional, se acordó fortalecer el intercambio de información técnica y científica con el objetivo de avanzar en el proceso de investigación, esclarecer responsabilidades y garantizar justicia para las víctimas y sus familias. Cofepris ha llevado a cabo operativos de verificación sanitaria en Sonora, decomisando productos relacionados y supervisando establecimientos vinculados a la distribución y administración de estos sueros.
El 3 de abril se reportaron las primeras muertes en personas que recibieron sueros vitaminados en una clínica privada de Hermosillo, bajo la responsabilidad del médico Jesús Maximiano, quien permanece prófugo. Además, hay al menos 11 personas afectadas, de las cuales ocho han fallecido. La Fiscalía del estado incautó 216 sueros intravenosos tras un cateo en Ciudad Obregón.
Los análisis preliminares apuntan a una posible contaminación bacteriana como causa del desenlace, según indicó David Kershenobich, secretario de Salud federal. Sin embargo, las autoridades esperan resultados concluyentes para determinar los elementos causantes y deslindar claramente responsabilidades. Por separado, Cofepris mantiene una investigación sobre los protocolos sanitarios aplicados en este caso para fortalecer la regulación y evitar riesgos a la salud pública.



































































































