
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), un sindicato magisterial disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), comenzó este 18 de marzo un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México para demandar la atención a sus peticiones. Esta organización, fundada en 1979 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, busca defender los derechos laborales de los maestros y promover la democratización sindical, con una fuerte presencia en estados del sur como Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
Los integrantes de la CNTE exigen la derogación de la reforma al ISSSTE de 2007, que redujo el derecho a jubilarse con el 100% del salario, y piden regresar al sistema antiguo de pensiones sin utilizar las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores). Además, solicitan la eliminación de las reformas educativas aprobadas en 2007 y 2019, a la vez que reclaman justicia social para los maestros y para los pueblos, en particular en los casos de represión en Ayotzinapa, Nochixtlán y Michoacán.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a que las manifestaciones se realicen de manera pacífica y sin afectar a terceros, señalando que la Secretaría de Educación Pública mantiene diálogo con los maestros y confirmó que sus demandas pueden ser atendidas. Sin embargo, descartó sostener una reunión directa con los representantes del paro de labores que inició la CNTE en protesta por las reformas.
Las movilizaciones de la CNTE están programadas para extenderse a otras instancias gubernamentales, así como a puntos estratégicos en la capital, incluyendo estaciones del Metro y avenidas principales, generando afectaciones en la movilidad urbana y convocando a la atención pública sobre sus exigencias.



































































































