
Tras el anuncio del gobierno cubano que habilita la inversión extranjera en su territorio, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció públicamente sobre dicha medida. Sheinbaum destacó que esta decisión corresponde plenamente a la soberanía de Cuba como nación, y es un asunto que deben definir los propios cubanos.
Este posicionamiento se da en un contexto de cambios económicos en Cuba, donde el país busca atraer capital externo para fortalecer su desarrollo. La mandataria mexicana enfatizó que México reconoce y respeta la autonomía de Cuba para definir sus políticas económicas y sus relaciones internacionales.
No se hicieron comentarios específicos sobre posibles inversiones mexicanas o proyectos bilaterales en este marco, sino que se subrayó el respeto a la soberanía y decisiones internas del país caribeño. Con este pronunciamiento, México mantiene una postura de respaldo diplomático hacia Cuba en sus estrategias económicas.
La apertura cubana a la inversión extranjera se enmarca dentro de esfuerzos para modernizar su modelo económico y fomentar la llegada de recursos que impulsen diferentes sectores productivos, en medio de desafíos globales y regionales. México, por su parte, confirma su respeto por estas decisiones nacionales, reafirmando su compromiso con la autodeterminación de los pueblos.



































































































