
Tres árbitros mexicanos que permanecían atrapados en Doha, Catar, debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente, pudieron salir del país por tierra y ahora están en Arabia Saudita, a la espera de regresar a México. César Arturo Ramos Palazuelos, Alberto Morín y Marco Bisguerra quedaron varados tras un vuelo desviado y un aterrizaje forzoso provocado por bombardeos en la región.
Tras permanecer durante tres días en un hotel en Catar sin poder salir por el cierre del espacio aéreo, las autoridades mexicanas, encabezadas por Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, y Juan Manuel Herrero, director general de la Comisión de Árbitros, gestionaron una ruta terrestre para que pudieran escapar de la zona de conflicto. El traslado duró aproximadamente siete horas hasta llegar a Arabia Saudita.
Desde Arabia Saudita, los árbitros buscarán un vuelo que los conduzca a Europa o directamente a México para garantizar su seguridad. Ramos, Morín y Bisguerra estaban en Medio Oriente debido a su participación en un encuentro en Dubái y, en el regreso, se vieron afectados por las circunstancias del conflicto regional que cerró el espacio aéreo y les impidió continuar su viaje como estaba planeado.
La vía terrestre fue la opción definitiva para asegurar la salida de los árbitros, quienes ahora se encaminan a retornar a su país tras un episodio complicado que obligó a un cambio urgente en su itinerario y puso en riesgo su seguridad personal.


































































































