
Durante 2025, México experimentó un crecimiento del 10.8% en Inversión Extranjera Directa (IED), alcanzando un total de 40,871 millones de dólares, consolidando cinco años consecutivos de incremento en la captación de capital extranjero. Este crecimiento es reflejo de la confianza que mantienen los inversionistas internacionales y posiciona al país como un destino atractivo para el capital productivo global.
Sin embargo, este dinamismo fue heterogéneo al interior del país. Los estados de Aguascalientes, Tabasco y Veracruz reportaron importantes salidas de capital en el mismo periodo, sumando un monto total de desinversiones de 442 millones de dólares. Destaca Aguascalientes con una desinversión de 334 millones, seguido por Tabasco con 43 millones y Veracruz con 40 millones.
Por otra parte, la Ciudad de México se mantuvo como la región con mayor captación de IED, recibiendo 22,381 millones de dólares, equivalente a más de la mitad del total nacional. Nuevo León y el Estado de México también mostraron cifras destacadas con 3,628 y 3,279 millones de dólares respectivamente. En contraste, Oaxaca, Sinaloa y Chiapas fueron las entidades con menor flujo de inversión extranjera directa, con montos por 6, 21 y 32 millones de dólares.
Respecto al origen de la IED, cinco países concentraron el 69.1% del flujo total. Estados Unidos lideró con 15,877 millones de dólares, representando el 38.8% pese a una ligera disminución respecto a 2024. España y Canadá ocuparon el segundo y tercer lugar con 4,431 millones y 3,323 millones respectivamente. Este panorama refleja que, si bien México crece en términos generales, existen diferencias marcadas en el desarrollo y atracción de capital en distintos estados del país.


































































































