
En febrero, los precios internacionales de los alimentos experimentaron un incremento por primera vez en cinco meses, principalmente impulsados por el aumento en los valores del trigo, aceites vegetales y carnes, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El índice de precios de alimentos de la FAO registró una subida del 0.9% en un mes, aunque aún se mantiene un 1% por debajo del nivel de febrero del año anterior. El índice de cereales aumentó 1.1% respecto al año previo, afectado por eventos de heladas en Europa y Estados Unidos, así como dificultades logísticas en Rusia y la región del mar Negro.
La FAO destacó que, aunque el precio del trigo permanece bajo, las siembras para la campaña 2026 podrían reducirse en la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia, en comparación con estimaciones previas. Sin embargo, se proyecta que la producción de trigo esté por encima del promedio de los últimos cinco años, con perspectivas favorables en países como India y China.
En cuanto a los aceites, el índice mensual aumentó un 3.3%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022. Este aumento se explica por una mayor demanda de importaciones y una producción estacional limitada en el aceite de palma, así como por expectativas de medidas en Estados Unidos que favorecen el uso de biocombustibles para el aceite de soja. En contraste, los precios del aceite de girasol bajaron ligeramente debido a un aumento en las exportaciones desde Argentina.
Por otro lado, el costo de las carnes se sostuvo especialmente por el aumento en los precios de la carne vacuna y la carne de ovino, alcanzando esta última un nivel récord. En contraste, el índice de productos lácteos descendió 1.2% principalmente por la caída en los precios del queso, y el azúcar redujo su precio 4.1%, en relación con expectativas de alta producción.


































































































