
Los precios internacionales del petróleo crudo alcanzaron este lunes su nivel más alto desde 2022, situación que llevó el costo promedio de la gasolina en Estados Unidos a 3.478 dólares por galón. Este aumento en los precios energéticos ocurre en medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente, particularmente por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que continúa aumentando la incertidumbre en los mercados.
El índice Brent de referencia global para el crudo subió hasta 116.71 dólares por barril, representando un aumento superior al 25% desde el cierre del viernes anterior. Más tarde, el precio se ajustó a 104 dólares por barril después de conocerse que los ministros de Finanzas del G7 se reunirían para discutir la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo conjuntamente. De igual forma, el West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, superó brevemente los 115 dólares por barril antes de retroceder a 102.50 dólares.
Patrick De Haan, analista de GasBuddy, advirtió que hay un 80% de probabilidad de que el precio promedio nacional de la gasolina en Estados Unidos alcance o supere los 4 dólares por galón durante el próximo mes, o incluso antes. La American Automobile Association (AAA) también reportó un aumento notable en los precios por galón en las gasolineras, pasando de 2.997 a 3.478 dólares en una semana. De Haan pronostica que sólo esta semana el precio podría incrementar aún más, entre 3.75 y 3.95 dólares por galón.
Por su parte, el presidente Donald Trump minimizó las preocupaciones sobre el aumento de los costos, indicando que es un “precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo” mientras se busca eliminar la amenaza nuclear iraní. En contraste, el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, criticó la gestión de Trump y exigió la liberación inmediata de reservas de petróleo para aliviar la carga en las gasolineras estadounidenses. Este incremento en los precios también ha afectado a los mercados bursátiles, con bajas significativas en los futuros de las principales bolsas de Estados Unidos y de Asia.


































































































