
Los mercados financieros experimentan pérdidas generalizadas debido al aumento del precio del petróleo ante la escalada militar en Medio Oriente. El crudo WTI supera los 87 dólares por barril, un incremento de más del 5%, mientras que el Brent llega a los 90 dólares por barril. Este repunte responde al miedo creciente por posibles interrupciones en el suministro energético provenientes del Golfo Pérsico, una región vital para el comercio petrolero mundial.
En Wall Street, los principales índices abrieron a la baja: el S&P 500 retrocede 1.40% y el Nasdaq 100 pierde 1.41%. En México, la Bolsa Mexicana de Valores (S&P/BMV IPC) disminuye 0.77%, reflejando la preocupación global ante un eventual impacto inflacionario y presión sobre las tasas de interés a raíz del alza en los precios de la energía.
Según analistas de Monex, la tensión geopolítica ha provocado una venta masiva en bonos globales, llevando el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años a 4.17%. Esta coyuntura reduce las expectativas de que la Reserva Federal realice recortes en las tasas de interés a corto plazo. Asimismo, el aumento del precio del petróleo ha impulsado los precios de las gasolinas en Estados Unidos a máximos no vistos desde septiembre de 2024.
El ministro de Energía de Catar, Saad al-Kaabi, advirtió que, si el conflicto armado se intensifica, los países del Golfo podrían suspender sus exportaciones energéticas. Además, alertó que un bloqueo prolongado del Estrecho de Ormuz podría elevar el precio del petróleo hasta los 150 dólares por barril, provocando un fuerte choque en la economía mundial.
Por su parte, el peso mexicano se deprecia hasta 17.84 pesos por dólar, una caída de 0.67%, afectado por la salida de capitales hacia activos refugio como el dólar. Se estima que la moneda nacional registre una pérdida semanal cercana al 3.7%.
En paralelo, datos oficiales en Estados Unidos mostraron una reducción inesperada de 92,000 empleos en febrero, con un aumento en la tasa de desempleo a 4.4%. La caída en la generación de empleo se atribuye principalmente a huelgas en el sector sanitario, lo que suma incertidumbre a la fortaleza económica del país.


































































































