
Desde su creación en 2012 en la Universidad de Cornell en Nueva York, MAGTEX ha consolidado su presencia en la industria textil enfocada en la personalización corporativa. La empresa ha desarrollado un modelo basado en una red de distribuidores que le ha permitido escalar operaciones con eficiencia y mantener altos estándares en calidad y entrega.
Con puntos de venta clave en Nuevo León, México, y un centro de negocios en Houston, Texas, MAGTEX atiende mercados tanto nacionales como de Estados Unidos. Sus planes de expansión contemplan la apertura de una oficina en España como puerta de entrada a Europa, además de una futura sede de operaciones en Shanghái, China.
Mauricio Arechavaleta, fundador de MAGTEX, afirma que la internacionalización es vista como un proceso estratégico: “Nuestro modelo de distribuidores ha sido clave para escalar operaciones sin perder consistencia ni eficiencia operativa. Cada nuevo mercado se integra bajo estándares previamente validados, asegurando replicabilidad y control”.
El portafolio de MAGTEX incluye prendas desde básicos como playeras y polos hasta chalecos y chamarras técnicas, destacando por su diversidad de tallas y compromiso con la inclusión. La empresa controla rigurosamente toda la cadena productiva, lo que le permite gestionar costos, calidad y tiempos para cumplir con las exigencias globales. Este enfoque ha convertido a MAGTEX en un socio estratégico para empresas que buscan reflejar su identidad mediante prendas personalizadas de alta durabilidad y profesionalismo.



































































































