
Los mercados financieros globales comenzaron la jornada con una disminución en la aversión al riesgo tras reportes que sugieren un acercamiento indirecto entre Irán y Estados Unidos para dialogar sobre la actual crisis geopolítica. Este cambio en el tono ha contribuido a un mayor optimismo, a pesar de que los inversores siguen vigilantes respecto a la evolución del conflicto y su impacto en los precios de la energía.
En Estados Unidos, los principales índices en Wall Street mostraron crecimiento, con el Dow Jones subiendo 0.42%, el Nasdaq avanzando 0.69% y el S&P 500 sumando 0.39%. En México, el índice S&P/BMV IPC abrió con un incremento del 0.39%, impulsado por alzas en acciones de empresas como Peñoles, Grupo México y Volaris, favorecidas por el repunte en sectores vinculados a materias primas e infraestructura.
A nivel global, mientras Europa reportó avances, los mercados asiáticos cerraron con pérdidas, destacando la caída del 3.6% del Nikkei japonés, reflejo de la sensibilidad regional a las fluctuaciones del petróleo. El ánimo inversor parece moderarse, pues pese a las señales optimistas, persiste la incertidumbre sobre la duración y consecuencias del conflicto.
El foco principal sigue siendo la seguridad del suministro energético. El presidente estadounidense reafirmó su compromiso para garantizar el paso de petroleros por el Estrecho de Ormuz, incluso con escoltas navales si fuera necesario, aunque los detalles sobre la implementación de esta medida aún no han sido revelados. Los precios del petróleo mantienen incrementos moderados, con el Brent alrededor de 82 dólares por barril y el WTI cercano a 74.8 dólares, tras una fase volátil reciente. Según analistas, se espera que cualquier alteración en el suministro sea temporal, lo que podría permitir la recuperación gradual de los mercados.
En el mercado cambiario, el peso mexicano recuperó terreno frente al dólar, con una ligera apreciación que lo posicionó como una de las monedas emergentes con mejor rendimiento en la sesión. Además del impacto geopolítico, los inversionistas estarán atentos a indicadores económicos estadounidenses próximos a publicarse, como el reporte de empleo privado ADP y el índice ISM de servicios, clave para evaluar la salud económica y la orientación de la política monetaria en ese país.


































































































