
Las fuerzas armadas iraníes informaron el miércoles sobre ataques contra dos embarcaciones en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes para el tránsito global de petróleo. Los Guardianes de la Revolución indicaron que los buques afectados fueron el Express Rome, de propiedad israelí y bandera liberiana, y el portacontenedores Mayuree Naree, que fueron alcanzados por proyectiles tras desoír advertencias navales.
El comandante de la marina de los Guardianes, Alireza Tangsiri, afirmó que “cualquier barco que pretenda pasar debe obtener permiso de Irán”, advirtiendo que las embarcaciones pertenecientes a Estados Unidos, Israel o sus aliados serán consideradas objetivos legítimos si atraviesan la zona sin autorización.
Además, esta fuerza afirmó haber atacado instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin, intensificando la tensión regional. En respuesta a la escalada, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que la campaña militar que sostiene junto con Estados Unidos contra Irán continuará “el tiempo necesario” para cumplir sus objetivos.
La situación provocó un aumento significativo en los precios internacionales del petróleo, reflejado en alzas de cerca del 5% en los precios de referencia, mientras la Agencia Internacional de la Energía anunció la liberación de reservas estratégicas para mitigar el impacto en los mercados energéticos globales.



































































































