
Durante febrero, la inflación anual en México alcanzó un 4.02%, situándose por encima del rango meta establecido por el Banco de México, que es del 3% más o menos un punto porcentual. Este aumento se debe principalmente al encarecimiento de alimentos y algunos servicios, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El índice de precios al consumidor registró un aumento mensual de 0.50%, con presiones inflacionarias evidentes en el componente subyacente que excluye productos volátiles. Este indicador subió 0.46% mensual y acumuló un incremento anual de 4.50%, mostrando que la inflación persiste en buena parte de los bienes y servicios que impactan al consumo general. En particular, los servicios experimentaron un incremento del 0.52% mensual, mientras que las mercancías crecieron un 0.39%.
En la categoría no subyacente, que incluye productos más volátiles, se observó un alza mensual del 0.64%, impulsada por el aumento de varios productos agropecuarios. Destacan incrementos significativos en jitomate (22.51%), papa y tubérculos (20.86%), tomate verde (18.89%) y limón (25.97%). Además, los precios en loncherías, fondas y restaurantes también contribuyeron al incremento general, aunque algunos productos como el gas doméstico LP, el huevo y el pollo registraron disminuciones.
Por sectores de consumo, los mayores aumentos anuales correspondieron a bebidas alcohólicas y tabaco (8.12%), restaurantes y servicios de alojamiento (7.22%), servicios educativos (6.03%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (5.16%). Asimismo, la canasta de consumo mínimo, que cubre 170 bienes y servicios esenciales, reportó un aumento mensual de 0.52% y anual de 3.84% en febrero.


































































































