
Durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo en Cuernavaca, Morelos, grupos feministas realizaron pintas en la estatua del general Emiliano Zapata Salazar, acto que generó diversas reacciones. Ante esta situación, la familia del caudillo revolucionario emitió un pronunciamiento a través de redes sociales para expresar su posición al respecto.
En su mensaje, los descendientes de Zapata destacaron que el verdadero legado de Emiliano no reside en monumentos materiales, sino en los ideales vivos que él representó. Indicaron que una estatua no podría definir la lucha que lideró por la justicia social, misma que tiene coherencia con las causas feministas que exigieron justicia, seguridad e igualdad el pasado 8M.
Reconociendo la legitimidad de las demandas de las mujeres, afirmaron que “la exigencia de seguridad y justicia de las mujeres es una causa legítima que resuena con los valores de libertad y tierra que defendió nuestro ancestro”. Señalaron que honrar la memoria de Zapata implica garantizar la integridad y los derechos humanos para todas las mujeres, más allá de preservar los monumentos físicos. “Las paredes se limpian y el bronce se restaura; sin embargo, las vidas que se pierden y los derechos que se vulneran dejan marcas permanentes en nuestra sociedad”, añadieron.
Con este pronunciamiento, la familia manifestó su respeto por las manifestaciones pacíficas y su convicción de que la lucha por la dignidad humana es superior a cualquier símbolo material, reafirmando su respaldo a las causas sociales que implican justicia y equidad.


































































































