
El gobierno de Estados Unidos ha iniciado una investigación comercial contra México y otros 59 países para determinar si estos no aplican medidas adecuadas contra el trabajo forzoso, lo que podría afectar la competencia en el comercio con empresas y trabajadores estadounidenses. Este proceso investigativo se fundamenta en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, la cual faculta a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) a examinar prácticas comerciales consideradas “irrazonables” o discriminatorias.
El análisis se centrará en evaluar si estas naciones permiten que productos fabricados bajo condiciones de trabajo forzoso ingresen a las cadenas comerciales internacionales a precios más bajos, lo que podría crear desigualdad para las empresas estadounidenses. La USTR solicitó a los países incluidos en esta investigación, entre los que figuran socios comerciales principales como Canadá, China, India, Unión Europea, Japón y México, que participen presentando comentarios por escrito o solicitando una comparecencia antes del 15 de abril.
Posteriormente, se llevarán a cabo audiencias públicas el 28 de abril para recoger testimonios y evidencia que sustenten o descarte las prácticas señaladas. De confirmarse irregularidades, Estados Unidos podría implementar sanciones arancelarias en contra de los países involucrados.
Este procedimiento forma parte de un seguimiento más amplio de la administración estadounidense para combatir prácticas comerciales que considera injustas y proteger la competitividad de sus industrias mediante mecanismos legales establecidos en la legislación de comercio exterior.



































































































