
El presidente de Estados Unidos anunció que el país recurrirá a su Reserva Estratégica de Petróleo con el fin de mitigar el aumento de los precios del crudo en el mercado global. Esta decisión se da en el contexto del conflicto en Medio Oriente y busca aliviar la presión sobre los consumidores estadounidenses afectados por el encarecimiento del combustible.
En un evento realizado en Cincinnati, el mandatario informó que la Agencia Internacional de Energía (AIE) acordó liberar un total récord de 400 millones de barriles provenientes de reservas nacionales alrededor del mundo. “Esto reducirá sustancialmente los precios del petróleo, mientras enfrentamos esta amenaza que afecta a Estados Unidos y al mundo”, afirmó.
Aunque no se especificó la cantidad exacta de petróleo que EE.UU. pondrá a disposición del mercado, el presidente indicó que planea reponer la reserva después de esta acción. Actualmente, la reserva estadounidense tiene aproximadamente 415 millones de barriles, poco más de la mitad de su capacidad máxima.
A pesar del anuncio conjunto, los precios del petróleo continuaron al alza en las horas siguientes. Expertos señalan que la efectividad dependerá del detalle y ritmo con el que el petróleo liberado entre al mercado. Esta estrategia representa un cambio respecto a la postura previa del presidente, quien en 2022 cuestionó la gestión anterior por usar estas reservas para contener precios. Ahora, la presión política para enfrentar el incremento en los costos energéticos resulta clave, especialmente en vísperas de elecciones donde el costo de vida es un tema central.



































































































