
Un alto funcionario iraní ha informado que el buque de guerra iraní IRIS Dena, hundido por un submarino estadounidense en el océano Índico, estaba desarmado y sin carga en el momento del ataque. Saeed Khatibzadeh, viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, declaró que la fragata participaba en ejercicios navales internacionales organizados por India como invitado y que cumplía un rol ceremonial. Añadió que el buque estaba descargado y desarmado, y lamentó la pérdida de vidas entre marineros iraníes.
El ataque, ocurrido frente a las costas de Sri Lanka, dejó 32 sobrevivientes y más de 100 marineros desaparecidos o fallecidos. Es la primera ocasión desde la Segunda Guerra Mundial en que un submarino estadounidense ataca un buque de superficie. El ministro iraní Abbas Araghchi calificó la acción como una “atrocidad” que Estados Unidos lamentará.
Esta situación complica la postura del gobierno de India, cuyo primer ministro Narendra Modi instó al diálogo y la diplomacia para resolver conflictos como el de Medio Oriente. Asimismo, el ministro de Defensa indio, Rajnath Singh, expresó preocupación por la escalada de tensiones y sostuvo que India, como nación marítima relevante, debe asumir un liderazgo responsable en estas circunstancias.
Estas declaraciones y hechos se inscriben en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente que podría tener repercusiones internacionales, y que lleva a distintas naciones a buscar vías diplomáticas para evitar un conflicto mayor.




































































































