
El índice Dow Jones Industrial Average experimentó una caída significativa de 584 puntos, equivalente a un 1.2%, al inicio de la sesión del viernes, acumulando la peor semana desde octubre reciente. Esta disminución se produjo tras la sorpresa en un informe laboral que mostró una contracción inesperada del mercado de empleo en Estados Unidos.
Paralelamente, los precios del petróleo registraron un fuerte aumento debido a declaraciones del expresidente Donald Trump respecto a Irán. El crudo Brent escaló un 7.1% hasta alcanzar los 91.50 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate subió un 8.4%, llegando a superar los 87.80 dólares, niveles máximos que no se veían en casi dos años.
Entre las acciones que más influyeron en la baja del Dow Jones se encuentran American Express con una caída del 2.4%, Goldman Sachs un 2.3% y Amazon un 1.8%. En el mercado tecnológico, Shopify bajó un 3.7%, Intel un 3%, Tesla un 1.9% y Apple un 1.5%, afectando negativamente al Nasdaq.
Respecto al mercado laboral, la tasa de desempleo se elevó inesperadamente al 4.4% en febrero, además que se perdieron 92,000 empleos no agrícolas, en contraste con la creación de 126,000 puestos en enero, según datos oficiales. Por su parte, Trump afirmó en una publicación en Truth Social que “Estados Unidos y sus aliados trabajarían incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción” si la nación aceptara una “rendición incondicional” y escogiera líderes “excelentes y aceptables”.
Economistas advierten que la escalada en los precios del petróleo, que podría alcanzar los 150 dólares por barril si se bloquea el paso por el Estrecho de Ormuz, amenaza con desestabilizar la economía mundial. Analistas coinciden en que estas tensiones podrían provocar mayores niveles de inflación y complicar las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal estadounidense.


































































































