
El conflicto bélico que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado un fuerte incremento en los precios del gas natural, que registra un alza del 15.5% en la jornada más reciente, alcanzando los 61.05 euros por megavatio hora (MWh) en el mercado de referencia europeo TTF de Países Bajos. Desde el inicio del enfrentamiento el 28 de febrero, el gas natural acumula un aumento superior al 92%. Este repunte se debe principalmente al temor a interrupciones en el suministro energético, derivado del bloqueo potencial en el estrecho de Ormuz, zona estratégica para el tránsito global de petróleo y gas.
Paralelamente, el petróleo también ha sufrido un impacto significativo. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, escaló un 12% hasta situarse en 101.88 dólares por barril este lunes, debido a la reducción en la producción petrolera de países de Medio Oriente en respuesta a la crisis. La semana anterior marcó la mayor subida semanal del WTI en los registros del mercado de futuros desde 1983, acumulando un incremento cercano al 35%.
En medio de esta coyuntura, los ministros de finanzas del G7 sostuvieron una reunión telefónica para discutir las consecuencias económicas del conflicto y evaluar la posibilidad de una liberación coordinada de reservas estratégicas de crudo para estabilizar el mercado energético. Además, se informó que Irán designó a Mojtba Jamenei como nuevo líder supremo, sucediendo a su padre, el ayatolá fallecido, en medio de este escenario de alta tensión.
Estos movimientos en los precios energéticos reflejan la inestabilidad y los riesgos latentes en la cadena de suministro global debido a la escalada bélica, exacerbando las preocupaciones sobre la seguridad energética y la volatilidad en los mercados internacionales.


































































































