
Carlos Slim cerró el año 2025 con un crecimiento notable en su fortuna, al incrementarla en más de un 50%. Este avance significó que el empresario mexicano iniciara 2026 con un patrimonio estimado en 125,000 millones de dólares, superando ampliamente su posición frente a otros magnates nacionales como Germán Larrea y Alejandro Bailléres. Además, Slim ascendió en la lista global de multimillonarios, situándose en la posición dieciséis a nivel mundial.
El auge en la riqueza de Slim durante el último año está fuertemente vinculado a los contratos que sus empresas han obtenido del gobierno federal, particularmente bajo la administración encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde octubre de 2024, Grupo Carso y sus subsidiarias han conseguido al menos 169 contratos públicos que suman cerca de 29,447 millones de pesos, principalmente adjudicados de forma directa, sin procesos de licitación abiertos.
Entre los proyectos más significativos se encuentra la licitación para la construcción y diseño del Tren de Pasajeros Saltillo–Nuevo Laredo, por un valor superior a los 27,000 millones de pesos, además de diversos acuerdos en obra pública con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Este impulso gubernamental ha sido clave para que las divisiones energéticas del conglomerado, incluyendo la petrolera Talos Energy, aumenten su facturación, especialmente por proyectos conjuntos con Petróleos Mexicanos (Pemex), como la perforación en el campo Ixachi y la explotación en el yacimiento marino Zama.
Este desarrollo ha contribuido a un crecimiento sostenido del patrimonio de Slim durante los últimos años, con un aumento acumulado de más del 129% desde 2017. La fuerte vinculación con el sector público y áreas estratégicas como energía ha servido como motor principal para reforzar su posición económica en el mercado mexicano e internacional.



































































































