
Las autoridades de Bolivia detuvieron recientemente a Sebastián Marset, supuesto narcotraficante uruguayo, en un operativo desarrollado en la región de Santa Cruz. La captura fue confirmada por un vocero de la Fiscalía paraguaya, país que también participó en la operación. Marset, uno de los prófugos más buscados por la DEA en Estados Unidos, se encontraba evadido de la justicia desde principios de 2022.
Anteriormente, Marset fue arrestado en Dubái por portar un pasaporte falso, pero fue liberado tras gestiones diplomáticas del gobierno uruguayo, que le proporcionó un documento legal. Esta situación provocó una crisis política en Uruguay que culminó con la renuncia de varios ministros. Después, se presume que ingresó a Bolivia con documentación falsa y logró regularizar su estancia. En julio de 2023, logró evadir un intento de captura en suelo boliviano.
Está acusado de liderar una red criminal internacional dedicada al narcotráfico y es requerido por justicia de varios países incluidos Uruguay, Bolivia y Brasil. Asimismo, agencias internacionales como la DEA, Europol e Interpol mantienen órdenes de captura contra él. La DEA había ofrecido una recompensa de dos millones de dólares por información que condujera a su arresto.
El operativo para detenerlo ocurrió en el barrio Las Palmas, durante las primeras horas del día, y junto a Marset fueron detenidas otras tres personas. También se decomisaron diversas armas. Se vincula a Marset, aunque él lo niega, con el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en Colombia en 2022, caso por el que ya se han condenado a varios implicados en distintas naciones de la región. El ministro del Interior de Paraguay había indicado semanas atrás que Marset estaba en Bolivia, aunque el gobierno de aquel país negó tener confirmación oficial sobre su presencia hasta la detención.



































































































