
El sistema financiero mexicano enfrenta desafíos significativos debido a la falta de regulación y control sobre las stablecoins, según alertó el Banco de México (Banxico). La volatilidad y complejidad del entorno global afectan la economía nacional, que además sufre por factores internos como la dependencia de las remesas y el dinero ilícito.
Expertos señalan que las medidas monetarias adoptadas en otros países, como Canadá, que ha implementado un nuevo sistema de pagos y compensaciones, marcan un nuevo camino para el comercio internacional. Sin embargo, México carece del equipo técnico y político para afrontar estos cambios y adaptarse a la evolución del sistema monetario global.
El prestigio y la credibilidad de Banxico, antes sustentados por un equipo profesional y estructurado, se ven amenazados por la reducción de su personal calificado y por decisiones que han debilitado su autonomía e institucionalidad. Esta situación incrementa los riesgos para el sistema financiero nacional, especialmente en un contexto mundial donde la interacción entre monedas soberanas y monedas digitales no reguladas genera incertidumbre.
Asimismo, la economía mexicana continúa afectada por problemas internos relacionados con la informalidad y la integración de fortunas ligadas al crimen organizado dentro del sistema financiero formal. Todos estos factores convergen en un panorama complejo que exige respuestas ágiles y efectivas para evitar una mayor vulnerabilidad y garantizar la estabilidad económica del país.


































































































