
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reportó que al cierre de 2025 la recaudación de impuestos en México alcanzó un monto histórico de 6.04 billones de pesos, superando la meta programada en 93,803 millones, equivalente a un cumplimiento del 101.6%. Este crecimiento se logró principalmente gracias a la contribución de diversas actividades económicas que generan impuestos federales en distintos sectores. Entre los que sobresalen por su relevancia están la importación de bienes y servicios a través de aduanas, las actividades desarrolladas por entidades federativas para proveer bienes y servicios públicos, así como los servicios financieros y de seguros. También tiene un peso importante la recaudación derivada de industrias manufactureras, comercio al por mayor, actividades gubernamentales y organismos internacionales.
El SAT ha puesto especial atención en sectores como servicios financieros, comercio al por menor y al por mayor, minería y manufacturas, además de publicar tasas efectivas medias que actúan como referencia para exhortar a contribuyentes a regularizar su situación fiscal mediante declaraciones complementarias o auditorías. Por otro lado, las actividades económicas que menos aportan al erario incluyen la agricultura, ganadería, aprovechamiento forestal, pesca y caza, debido a subsidios y apoyos que incluso generan saldos negativos. También destacan con baja contribución los servicios culturales y deportivos, dirección de corporativos, suministro eléctrico, agua y gas, así como servicios de alojamiento y preparación de alimentos y bebidas.
Desglosando la recaudación por tipo impositivo, las industrias manufactureras figuran como las principales contribuyentes en el Impuesto Sobre la Renta (ISR), mientras que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) tienen su mayor captación en aduanas y actividades de las entidades federativas. Estos datos reflejan cómo la diversidad económica y las políticas fiscales contribuyen a un desempeño robusto en la recaudación, incluso sin modificaciones a la estructura fiscal vigente.



































































































