
La refinería Deer Park, ubicada en Texas y operada por Petróleos Mexicanos (Pemex), concluyó el año 2025 con pérdidas por 80 millones de dólares, sumando dos años consecutivos en números rojos desde que la petrolera asumió el control total de la planta en 2022. Después de una etapa inicial de rentabilidad, con utilidades cercanas a los 954 millones de dólares en 2022 y 581 millones en 2023, la situación cambió a partir de 2024, cuando la refinería reportó pérdidas por 118 millones.
En términos de producción, Deer Park procesó en 2025 un promedio de 261.3 mil barriles diarios de crudo, lo que representa una caída del 3.9% respecto al año anterior. La salida de gasolinas, diésel y turbosina también disminuyó 6.3%, quedando en 240 mil barriles diarios. Este desempeño se atribuye principalmente a un mantenimiento mayor realizado en 2025, que implicó inversiones cercanas a 500 millones de dólares para modernizar la planta.
Directivos de Pemex destacaron que, a pesar de las pérdidas, la refinería alcanzó su mejor nivel de confiabilidad en tres años, operando incluso con capacidad reducida en el último trimestre. Tras la finalización de los trabajos de mantenimiento, todas las unidades fueron reactivadas bajo un esquema de operación seguro y orientado a optimizar la rentabilidad.
Además, durante 2025 la refinería se mantuvo autosuficiente sin recurrir a financiamiento externo y continuó con una política estricta de disciplina financiera. Por lo pronto, los operadores confían en que los márgenes de refinación permanecerán sólidos en los próximos dos años, apoyados por factores de mercado como la puesta en marcha gradual de nuevas instalaciones y el ajuste en inventarios de combustibles.



































































































