
Los mercados financieros globales comenzaron la semana con una tendencia alcista, a pesar del aumento continuo en los precios del petróleo, que se mantienen por encima de los 100 dólares por barril. En la apertura bursátil, los principales índices en Estados Unidos registraron avances: el Dow Jones subió 0.70%, el S&P 500 ganó 0.46%, y el Nasdaq aumentó 0.37%. Este movimiento positivo se dio en un contexto marcado por el inicio de la reunión de política monetaria de la Reserva Federal y una escalada de tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán.
El repunte en los índices se impulsó, en parte, por las noticias alentadoras de Nvidia, que reforzaron la percepción de un crecimiento sólido en el sector de inteligencia artificial. La empresa anunció desarrollos en nuevas plataformas computacionales y colaboraciones estratégicas, incluyendo un proyecto ambicioso para desplegar una flota de vehículos autónomos junto con Uber en 2027. Este dinamismo tecnológico ha sostenido el apetito por activos de riesgo, incluso ante la volatilidad global.
En México, el mercado accionario también reflejó esta mejoría, con el índice S&P/BMV IPC avanzando 0.78%, ubicándose en 66,157.98 puntos, alineado con la tendencia positiva internacional. Sin embargo, los precios del petróleo evidencian riesgos latentes para la economía global: el West Texas Intermediate (WTI) se cotiza en 95.72 dólares por barril, un incremento del 2.37%, mientras que el Brent alcanza los 102.60 dólares, su cuarto día consecutivo por encima de los 100 dólares.
Esta escalada en los precios energéticos, junto con un aumento del 63.32% en el gas natural en Europa desde el inicio del conflicto, ha elevado el costo del diésel en Estados Unidos a su nivel más alto desde 2022, con un precio de 5.044 dólares por galón. Esta situación genera incertidumbre sobre posibles presiones inflacionarias persistentes, ya que el petróleo y sus derivados son insumos clave para sectores de transporte, industria y agricultura. Por otro lado, el peso mexicano mostró una apreciación del 0.34%, cotizando alrededor de 17.62 por dólar, favorecido por un debilitamiento general del dólar, aunque expertos advierten que la volatilidad podría incrementarse si las tensiones en el Estrecho de Ormuz se intensifican, lo que afectaría las políticas monetarias y la inflación global a mediano plazo.



































































































