
Los mercados bursátiles en México y Estados Unidos cerraron con pérdidas pronunciadas este jueves, afectados por el aumento significativo en los precios internacionales del petróleo, que alcanzaron su nivel más alto desde agosto de 2022. Este repunte se relaciona con la escalada del conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el suministro petrolero mundial.
En México, el índice S&P/BMV IPC registró una caída del 2.18%, ubicándose en 66,085.81 puntos, reflejando la aversión global al riesgo y la presión que enfrentan los activos emergentes. En Wall Street, el Dow Jones descendió 1.56%, el S&P 500 perdió 1.52% y el Nasdaq retrocedió 1.78%, ante la preocupación de los inversionistas sobre el impacto del encarecimiento energético en la inflación y el crecimiento económico.
Angelo Kourkafas, analista de Edward Jones, subrayó que “el mercado estadounidense claramente evoluciona en función de los precios del petróleo y las preocupaciones persistentes por las perturbaciones energéticas”. A pesar de una liberación récord de reservas estratégicas por parte de la Agencia Internacional de Energía, el mercado considera que esta medida resulta insuficiente frente a la amenaza de interrupciones prolongadas en el suministro, especialmente por el cierre reiterado del Estrecho de Ormuz por parte de Irán.
En el mercado cambiario, el peso mexicano se depreció un 1.01%, cerrando en 17.86 pesos por dólar, mientras el dólar se fortaleció globalmente como activo refugio debido a la incertidumbre geopolítica. El incremento en los precios del crudo también afectó el precio de la mezcla mexicana de exportación, que subió un 5.2% alcanzando 81.9 dólares por barril. Analistas advierten que si el conflicto se extiende y persisten las limitaciones en el flujo energético, los mercados podrían ajustar al alza las expectativas de inflación y a la baja las de crecimiento en las próximas semanas.



































































































