
Un juez federal en México archivó a finales de febrero una denuncia penal presentada contra Raúl Rocha Cantú, quien hasta hace poco era copropietario de la franquicia mexicana de Miss Universo, acusado de tráfico ilegal de combustible y armas, cargos que él ha negado. Esta resolución judicial permite a Rocha Cantú continuar con el estatus de testigo protegido y evita su posible detención.
Los documentos legales indican que la Fiscalía General de la República había solicitado una orden de aprehensión contra Rocha Cantú por supuestos incumplimientos en los términos de su protección como testigo, debido a su ausencia en una audiencia; sin embargo, el juez le concedió un amparo que consideró que las autoridades no le permitieron comparecer de forma remota, justificando así la anulación de la orden.
Este caso ha capturado la atención pública por su compleja relación entre el mundo de los concursos de belleza, los cárteles de droga y la petrolera estatal. En 2023, una empresa vinculada a Rocha Cantú obtuvo un contrato millonario con Petróleos Mexicanos (Pemex) mientras Bernardo Bosch Hernández, padre de la actual Miss Universo, Fátima Bosch, desempeñaba un cargo directivo en la petrolera. Aunque Bosch ha negado cualquier irregularidad, la controversia desencadenó movimientos políticos, incluyendo la destitución parcial de funcionarios involucrados.
Tras la decisión judicial, Rocha Cantú mantiene su calidad de testigo colaborador, y sus representantes legales han declarado que no existe ninguna orden activa de detención en su contra y que su participación en el proceso no debe interpretarse como la de una persona sujeta a proceso penal. Además, fue removido de su cargo honorario en Guatemala por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, relacionada con la investigación.



































































































