
En los últimos años, el mercado de bebidas sin alcohol ha ganado un creciente protagonismo, especialmente en Estados Unidos, donde el cambio hacia estilos de vida más saludables ha reducido el consumo de bebidas alcohólicas tradicionales. Esta evolución en los hábitos de consumo ha atraído la atención de figuras públicas que han decidido lanzar su propia línea de productos sin alcohol.
De acuerdo con información de la firma de inteligencia de consumidor NIQ, entre 2024 y 2025, las ventas de cerveza, vino y licores sin alcohol crecieron un 22% en ese país. Este escenario ha impulsado previsiones que calculan que el mercado de bebidas sin alcohol podría alcanzar un valor de hasta 5,000 millones de dólares para 2028, abriendo oportunidades para nuevas marcas de refrescos, bebidas energéticas y opciones funcionales, muchas respaldadas por celebridades.
Entre los exponentes destacan actores como Tom Holland, con su cerveza sin alcohol Bero; Katy Perry, que lanzó la línea botánica De Soi; y Blake Lively, creadora de Betty Buzz, que ofrece mezcladores y mocktails. También, Kim Kardashian ingresó al sector con su marca de bebidas energéticas Update. Más recientemente, Ben Stiller presentó un refresco bajo en calorías que se distribuye en miles de tiendas como Walmart y Whole Foods, reportando ventas que rondan medio millón de dólares en los primeros meses.
Este movimiento ha impactado las industrias tradicionales del alcohol. Por ejemplo, la reconocida empresa José Cuervo reportó una disminución en sus ventas netas del 14.1% en el último trimestre de 2025, junto con caída en volumen de producción y en el valor de sus acciones. La transformación del mercado refleja una tendencia de los consumidores a buscar alternativas que se alineen con un estilo de vida más saludable y valores de bienestar, tendencia que continúa ganando terreno.



































































































