
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán estaría abierto a un acuerdo para poner fin al conflicto bélico vigente, pero destacó que su país exige condiciones más estrictas para avanzar hacia la paz. Esta declaración se produce en medio de una escalada de tensiones que mantiene bloqueada la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz y genera volatilidad en los mercados energéticos globales.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señaló que Teherán está dispuesto a considerar cualquier iniciativa regional que lleve a una resolución justa del enfrentamiento, pero confirmó que hasta ahora no se ha presentado ninguna propuesta formal. “El fin de la guerra está condicionado a garantías que eviten futuros conflictos y al pago de indemnizaciones”, expresó.
Trump manifestó que la negociación necesitaría un acuerdo sólido que incluya el compromiso iraní de detener sus aspiraciones nucleares. También pidió a otras naciones, entre ellas China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, colaborar para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte de las exportaciones petroleras mundiales.
Mientras tanto, en la región se reportan continuos ataques y represalias: los Emiratos Árabes Unidos han interceptado misiles y drones provenientes de Irán, y Arabia Saudita ha neutralizado ataques similares cerca de Riad. La guerra, que iniciara el pasado 28 de febrero con ofensivas conjuntas de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, ha dejado un saldo cercano a 3,750 muertos, afectando también la producción de crudo y aumentando la tensión en los mercados internacionales.



































































































