
El gobierno de Suiza se prepara para establecer en abril los nuevos requerimientos de capital que deberá cumplir UBS Group AG, como parte de las reformas regulatorias diseñadas tras el colapso de Credit Suisse. Estas medidas buscan fortalecer la estabilidad del banco y evitar vulnerabilidades financieras futuras.
El Consejo Federal suizo decidirá el alcance de las reservas adicionales de capital que UBS tendrá que mantener, incluyendo la valoración de activos intangibles como el software y los activos fiscales diferidos. Se prevé que estas normas entren en vigor a partir del 1 de enero de 2027, con un periodo de adaptación progresivo.
Además, el gobierno abordará la regulación sobre el respaldo de capital que deben mantener las unidades extranjeras de UBS, en paralelo con un proyecto legislativo que el parlamento tiene previsto analizar en mayo. Esto deja como fecha límite el 22 de abril para que el ejecutivo determine su postura definitiva.
El objetivo de estas medidas, que podrían implicar un requerimiento adicional de hasta 26.000 millones de dólares, es hacer a UBS más resistente ante eventuales crisis futuras y garantizar una gestión más prudente del capital, después de la absorción de Credit Suisse. Hasta ahora, UBS no ha emitido comentarios oficiales sobre estas propuestas.



































































































